Decálogo del Cuidador

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Aunque te parezca imposible…. se puede convivir con la enfermedad de alzheimer y ser un cuidador feliz! Todo depende de ti.

DIEZ CONSEJOS BÁSICOS: 

  1. Accede a toda la información necesaria a través de profesionales médicos, servicios públicos de tu ciudad y asociaciones de familiares ( AFAGI ) ; te ayudarán mucho más de lo que te imaginas. 
  2. Afronta la enfermedad como una nueva situación; no la escondas! Ahora toca analizar la situación actual, definir nuestras necesidades y ver que opciones tenemos para ayudarnos a sobrellevarla mejor. 
  3. Se sincero contigo mismo y con los demás, especialmente con los otros miembros de tu familia. Afronta tus preocupaciones y compártelas con ellos. Plantea reuniones familiares periódicas y reparte las tareas.
  4. Contacta con otras personas que vivan con un problema similar, son muchos los que han pasado o están pasando por esto, hablar con ellos te ayudará y te permitirá aprender estrategias que otros han usado con éxito, así como combatir algunas de las emociones negativas como la sensación de aislamiento, la culpabilidad o la vergüenza.
  5. Utiliza todo lo que favorezca tu salud física y psíquica: saca tiempo para ti…haz ejercicio, come bien, tómate tu tiempo para relajarte y desconectar y no pierdas nunca el sentido del humor 😉 
  6. Intenta conservar la serenidad y aprende a diferenciar lo que la persona era antes de sufrir la enfermedad, del comportamiento que pueda tener ahora. Lo que ahora te resulta extraño o desconocido, es fruto de la enfermedad, no de tu familiar….
  7. Conviértete en un “buen actor”…. utiliza la comunicación emocional positiva (besos, caricias, sonrisas) en cualquier fase de la enfermedad creando un ambiente agradable y tranquilizador. Potencia la autoestima de tu familiar creando escenarios en los que se pueda sentir útil. No demuestres tener siempre la razón, la lógica de la demencia no es la que tenemos cuando disfrutamos de la salud. A medida que la enfermedad avance, utiliza más el lenguaje corporal que las palabras. Permítele salidas airosas ante sus errores y no evidencies sus pérdidas de memoria o de cualquier otra capacidad si no es estrictamente necesario.
  8. No te exijas a tí mismo lo que otro no podría hacer. No existe el cuidador perfecto, admite tus emociones, especialmente el cansancio y el mal humor como signos de alerta para modificar, en la manera de lo posible, los hábitos o la programación de actividades. Concédete el derecho a cometer errores y a experimentar sentimientos negativos de vez en cuando.
  9. No rechaces la ayuda que te ofrezcan familiares, vecinos y/o amigos.
  10. Planifica y programa actividades tratando de mantener sus aficiones e intereses. anticípate en la medida de lo posible a problemas previsibles, especialmente en aspectos legales o jurídicos.

Y esta de regalo….. “se feliz y vive cada minuto como si fuera el último”